El desabasto de medicamentos oncológicos continúa golpeando a niñas, niños y adolescentes con leucemia y otros cánceres en Baja California, un problema documentado desde hace varios años en hospitales del IMSS y que, pese a campañas de donación y resoluciones judiciales, sigue sin resolverse de fondo en la entidad.
Un problema que se repite desde 2025
El desabasto no es un hecho aislado. Desde enero de 2025, el IMSS Baja California registró la falta del medicamento oncológico Ribociclib, confirmada por Juan Carlos Hernández Rodríguez, titular de la Jefatura de Servicios Administrativos del instituto en la entidad.1 De acuerdo con sus propios datos, el instituto requiere mensualmente al menos 90 frascos de ese fármaco, cantidad equivalente al número de pacientes que lo necesitan.
La organización PROONCAVI documentó que en el primer trimestre de 2025, al menos 90 pacientes del IMSS en Baja California enfrentaron interrupciones en su tratamiento oncológico.2 Su directora general, Edith Pérez Velázquez, advirtió que la situación compromete "su pronóstico y calidad de vida". Ante la falta de respuesta institucional, los pacientes han recurrido a tribunales: hasta ese momento se habían presentado al menos 25 juicios de amparo en Baja California exigiendo el suministro inmediato de medicamentos, dentro de un total de 78 amparos contra el IMSS a nivel nacional por la misma causa.3
Es inaceptable que los pacientes tengan que recurrir a medidas legales para obtener un derecho que debería estar garantizado por el Estado.
Edith Pérez Velázquez, directora general de PROONCAVI

Lo que ocurre actualmente en Tijuana
A principios de 2026, pacientes oncológicos y sus familias volvieron a manifestarse, esta vez frente al Centro Oncológico Ambulatorio en la Zona del Río de Tijuana, para denunciar fallas críticas en el equipo médico, como la campana de mezclas y el equipo de rayos X, indispensables para preparar las dosis de quimioterapia de forma segura.4 Los afectados señalaron que la falta de fármacos los ha obligado a costear tratamientos de hasta 10 mil pesos por ciclo, una cifra que calificaron de insostenible.
Más recientemente, en septiembre de 2026, el Hospital General de Tijuana reportó un panorama distinto para la oncología pediátrica: según Mario Alberto Ornelas Sánchez, jefe de Oncología Pediátrica del hospital, las quimioterapias para pacientes pediátricos están garantizadas al 100%, aunque persisten necesidades de medicamentos paliativos, estudios y otros recursos complementarios.5 Actualmente, 51 niñas y niños reciben tratamiento activo de Oncología Pediátrica en ese hospital, y aproximadamente uno de cada tres proviene de fuera de Tijuana, de localidades como Tecate, Ensenada y San Quintín. Los principales tipos de cáncer que se atienden son la leucemia, el linfoma y los tumores cerebrales, con un ingreso promedio de 45 menores al año a tratamiento de quimioterapia.
Lo que hay que saber
- Origen del problema
El desabasto de oncológicos en el IMSS Baja California se documentó desde enero de 2025, con el medicamento Ribociclib como uno de los más afectados.
- Vía legal
Al menos 25 juicios de amparo se han presentado en Baja California para exigir el suministro de medicamentos oncológicos.
- Situación actual en Tijuana
El Hospital General de Tijuana asegura que las quimioterapias pediátricas están garantizadas, aunque faltan insumos complementarios.
La respuesta de la sociedad civil
Ante las fallas del sistema público, fundaciones civiles han intentado llenar el vacío. La campaña "Baja California con Quimio 2026", impulsada por la Fundación Castro-Limón, superó su meta al reunir 2 mil 667 quimioterapias destinadas a menores con cáncer en la entidad, rebasando el objetivo inicial de 2 mil 650.6 De acuerdo con Iván González, director general de la fundación, ese volumen de quimioterapias permitirá cubrir aproximadamente tres meses de tratamiento para los pacientes atendidos en el Centro Oncológico Pediátrico de Baja California, según las necesidades médicas de cada caso.
La fundación atiende actualmente de manera gratuita a 103 pacientes en tratamiento, mientras que 133 menores han logrado superar la enfermedad, de acuerdo con Julia Limón, coordinadora de la organización.6 En septiembre de 2026, un evento benéfico binacional adicional logró financiar 300 quimioterapias infantiles más para pacientes atendidos por la misma fundación, en un esfuerzo por garantizar acceso ininterrupto a los tratamientos sin afectar la economía de las familias.7

Qué pueden hacer las familias
Para las familias que enfrentan interrupciones en el tratamiento oncológico de un menor, especialistas y organizaciones recomiendan documentar cada caso de desabasto ante la unidad médica correspondiente y considerar la vía del amparo cuando el suministro no se restablece, como ya lo han hecho decenas de pacientes en la entidad.3 PROONCAVI habilitó un teléfono de contacto (664-685-89-71) y un portal en línea para que los pacientes reporten casos de desabasto y reciban acompañamiento.2
Es importante recordar que ningún medicamento oncológico debe suspenderse, sustituirse o combinarse sin indicación del equipo médico tratante; ante cualquier interrupción, la recomendación es acudir directamente con el servicio de oncología pediátrica de la unidad correspondiente y, en paralelo, buscar apoyo de fundaciones especializadas en la región.
- Reportar el desabasto directamente en la unidad médica y solicitar constancia por escrito.
- Contactar a organizaciones de pacientes como PROONCAVI o la Fundación Castro-Limón para orientación y posible apoyo.
- Evaluar, con asesoría legal, la vía del amparo si el suministro no se restablece en tiempo razonable.
- No suspender ni modificar esquemas de tratamiento sin indicación del equipo de oncología pediátrica.













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