Casi tres de cada cuatro mexicanos, es decir el 73.6%, considera que en el país existe desabasto de medicamentos, de acuerdo con una encuesta de México Elige difundida a finales de marzo de 2026. El sondeo también encontró que el 58.7% de las personas consultadas ha tenido dificultades reales para conseguir los fármacos que necesita, un dato que confirma que la escasez no es solo una percepción, sino un problema con consecuencias concretas para pacientes y familias que dependen del sistema público de salud.
Qué encontró la encuesta
Según la encuesta de México Elige, 73.6% de las personas encuestadas considera que sí hay desabasto de medicamentos en México, mientras que solo el 26.4% cree que no existe este problema.1
Más allá de la percepción general, el sondeo profundizó en la experiencia directa de los encuestados: 58.7% aseguró haber tenido problemas para encontrar el medicamento que requiere, frente a un 31.3% que dijo no haber enfrentado dificultades y un 10% que señaló no haber necesitado medicamentos recientemente.1
Lo que hay que saber
- Percepción de desabasto
73.6% de los mexicanos considera que sí hay desabasto de medicamentos en el país.[^1]
- Dificultad real para conseguirlos
58.7% de los encuestados afirma haber batallado para encontrar los fármacos que necesita.[^1]
- Tendencia sostenida
La percepción de escasez se ha mantenido entre 70% y 80% desde marzo de 2025.[^1]

Una tendencia que no cede
La cifra de marzo de 2026 no es un episodio aislado. La misma casa encuestadora había reportado en octubre de 2025 que el 79.1% de los mexicanos consideraba que existía desabasto, frente a un 20.9% que opinaba lo contrario, y que el 64.9% había enfrentado problemas para conseguir sus medicamentos.2 La tendencia se ha mantenido relativamente constante en el último año, con niveles de percepción de escasez que rondan entre el 70% y el 80%.1
El origen del problema, señalan diversos análisis, se remonta a 2019, cuando el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador modificó el esquema de compras consolidadas de medicamentos tras denunciar presuntos actos de corrupción y sobreprecios en la adquisición de insumos médicos.1 El cambio de modelo, concebido para frenar el desabasto, no logró resolverlo del todo.
El peso de las cifras institucionales
El colectivo ciudadano Cero Desabasto documenta la magnitud del problema con datos propios. Solo en 2023 se dejaron de surtir 7,503,818 recetas en hospitales e institutos públicos del país, y entre 2021 y 2023 el acumulado llegó a 14,679,853 prescripciones no atendidas.3 El IMSS, la institución de salud más grande del país, concentra buena parte de esos reportes: durante 2024 no abasteció 11,575,307 piezas de medicamentos, y los fármacos más solicitados fueron oncológicos, para diabetes e hipertensión.
Un informe más reciente de la plataforma Cero Desabasto indica que entre 2019 y el 16 de julio de 2026 se acumularon 12,974 reportes de pacientes y organizaciones por falta de medicamentos, de los cuales 270 se registraron solo durante 2026.4 El IMSS ordinario concentra la mayor cantidad de reportes, con 2,011 casos entre 2022 y 2026, seguido por IMSS-Bienestar con 1,213, ISSSTE con 432, Pemex con 23 y Sedena con 22.
El desabasto de medicamentos persiste en el sistema público de salud y continúa afectando a pacientes que enfrentan interrupciones de tratamientos y mayores gastos de bolsillo.
Evelyn Guzmán, presidenta nacional del colectivo Cero Desabasto

Reconocimiento oficial y presupuesto a la baja
El propio gobierno federal ha admitido la gravedad de la situación. En febrero de 2025, durante un encuentro con la Academia Nacional de Medicina de México, el subsecretario de Integración y Desarrollo del Sector Salud, Eduardo Clark, reconoció públicamente que el país atraviesa una "etapa crítica" en la distribución de medicamentos.5
El trasfondo financiero ayuda a explicar la persistencia del problema: en 2025 el presupuesto total para salud fue de 918.4 mil millones de pesos, equivalente al 2.5% del PIB, una cifra que representó un recorte real del 11% respecto a 2024 y que se mantiene muy por debajo del 6% del PIB que recomienda la Organización Mundial de la Salud.3
Qué significa esto para los pacientes
Para pacientes y cuidadores, la brecha entre las cifras oficiales de surtimiento —que las autoridades reportan cercanas al 100% en instituciones como IMSS e ISSSTE— y la experiencia cotidiana reportada en encuestas y plataformas ciudadanas es un punto de atención importante. Ante la falta de un medicamento, la recomendación institucional habitual es solicitar el surtimiento diferido (vale) en la misma unidad médica, reportar el caso ante la instancia correspondiente —incluida la plataforma de Cero Desabasto— y, en caso de que la interrupción del tratamiento represente un riesgo, acudir a orientación médica antes de sustituir por cuenta propia cualquier fármaco.
El acceso a servicios privados como salida temporal también forma parte del panorama: de acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2025, cerca de la mitad de los mexicanos atiende sus necesidades de salud en el sector privado, aun cuando cuenta con afiliación al IMSS, ISSSTE, Pemex o las Fuerzas Armadas.4














Comentarios