En las últimas semanas, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el programa IMSS-Bienestar han quedado en el centro de una crisis que combina denuncias de desabasto de medicamentos, protestas laborales por salarios y personal insuficiente, y la muerte de varios recién nacidos en unidades de cuidados intensivos neonatales de Durango y Jalisco, casos que ya son investigados por autoridades sanitarias y la Fiscalía General de la República (FGR).
Lo ocurrido en Durango y Guadalajara
Entre el 15 y el 19 de septiembre, cinco recién nacidos murieron en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Hospital General de Zona No. 1 del IMSS en Durango1. El instituto informó que en cuatro de los casos se identificó la presencia de Klebsiella pneumoniae, una bacteria asociada a infecciones hospitalarias, aunque precisó que ese hallazgo no explicaba por sí solo los fallecimientos.
En paralelo, en Guadalajara, tres recién nacidos murieron tras permanecer internados en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Centro Médico Nacional de Occidente1. Según personal de enfermería citado por El Financiero, una sola enfermera atendía a tres o cuatro bebés, cuando la norma exige una por cada paciente aislado, y la unidad continuó recibiendo recién nacidos después de los primeros decesos2.
Estos bebés estaban hospitalizados en un área crítica para ellos y los bebés contraen una bacteria en el área, una bacteria que es asociada a hospitalización, entonces adquieren la bacteria, vienen complicaciones y viene el fallecimiento de los cinco bebés
Julio César Coronado, enfermero del IMSS en Durango

Investigaciones en curso
El 22 de septiembre, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que se abrió una investigación y que el Gobierno federal mantenía contacto con las familias afectadas1. La Secretaría de Salud federal envió a Durango equipos de epidemiología y personal de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) para revisar el caso.
El 4 de octubre, el IMSS informó que entregaría a la FGR la documentación requerida y que facilitaría diligencias para esclarecer las muertes registradas en Durango y Jalisco1. Días antes, el instituto relevó a la delegada en Durango y nombró en su lugar a Saúl Nevárez3. El IMSS en Durango respondió, además, que una revisión conjunta confirmó que había suficiencia de insumos, una versión que contrasta con los señalamientos del personal de enfermería2.
Lo que hay que saber
- Cinco muertes en Durango
Ocurrieron entre el 15 y el 19 de septiembre en el Hospital General de Zona No. 1 del IMSS, con presencia de Klebsiella pneumoniae en cuatro casos.
- Tres muertes en Guadalajara
Se registraron en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Centro Médico Nacional de Occidente.
- Investigación federal
La Secretaría de Salud y Cofepris enviaron equipos a Durango, y el IMSS entregará documentación a la FGR.
- Cambio de delegada
El IMSS relevó a la delegada en Durango y nombró a Saúl Nevárez tras las muertes.
El desabasto que señala el personal de salud
Las protestas de personal médico y de enfermería han puesto el foco en la escasez de insumos. El 1 de octubre, médicos y enfermeras del propio Centro Médico Nacional de Occidente marcharon para denunciar falta de insumos, medicamentos y personal2. Días después, durante una protesta frente a la Secretaría de Gobernación (Segob), empleados del IMSS en Durango atribuyeron la muerte de los cinco recién nacidos a infecciones derivadas de la falta de personal e insumos4.
El enfermero Julio César Coronado denunció que en las unidades médicas de Durango escasean desde fármacos básicos como paracetamol, ketorolaco y ceftriaxona, y que la asignación de pacientes por trabajador llega a duplicar el indicador recomendado5.
Una precisión relevante: los hospitales donde ocurrieron estas muertes pertenecen al IMSS ordinario, no al programa IMSS-Bienestar2. Sin embargo, el modelo de compras consolidadas y el catálogo de medicamentos recortado son compartidos entre ambos sistemas. El subsecretario de Salud, Eduardo Clark, ha reconocido un desabasto de alrededor de 20% de las recetas a nivel nacional, concentrado sobre todo en IMSS-Bienestar.

La respuesta de Sheinbaum
La presidenta Claudia Sheinbaum reconoció que el abasto de medicamentos en el sistema de salud pública todavía no está al 100%, luego de reportes de faltantes en hospitales de Veracruz6. Señaló que el director general de IMSS-Bienestar, Alejandro Svarch, se trasladó a esa entidad para revisar la situación, mientras que el director general del IMSS, Zoé Robledo, viajó a Durango para dar seguimiento al caso de los recién nacidos7.
Sheinbaum sostuvo que se han registrado avances en la disponibilidad de medicinas y en la contratación de personal médico, aunque admitió que persisten problemas que están siendo atendidos8. Como parte de la respuesta institucional, anunció una gira por hospitales de 24 estados para conocer de primera mano las carencias reportadas1.
Un problema de abasto más amplio
Estos casos se suman a reportes previos sobre fallas en el suministro de medicamentos en el sistema de salud pública. El catálogo de medicamentos para IMSS, ISSSTE, IMSS-Bienestar y Salud se redujo de 2,753 a 1,929 claves en marzo, mientras la presidenta aseguraba que el abasto superaba el 97%2. En el caso específico de IMSS-Bienestar —el programa que atiende a población sin seguridad social en 23 estados, con más de 635 hospitales y 11 mil centros de salud—, el subsecretario Clark había reportado previamente un nivel de abasto de entre 65 y 70%9.
Para pacientes y personal de salud que dependen de estos servicios, la combinación de desabasto, sobrecarga laboral y los casos de muertes neonatales bajo investigación plantea preguntas sobre la capacidad del sistema para garantizar condiciones seguras de atención, especialmente en unidades críticas como las de cuidados intensivos neonatales, mientras las autoridades concluyen sus revisiones clínicas, epidemiológicas y judiciales.














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