El Presupuesto de Egresos de la Federación 2026 destina más de 2 billones 450 mil millones de pesos al sector salud, un aumento nominal del 6.4% respecto a 2025, en un año marcado por la construcción de nuevos hospitales, la compra masiva de equipo médico y el anuncio de un registro universal de salud que busca que cualquier persona pueda atenderse en el IMSS, el ISSSTE o el IMSS-Bienestar sin importar su afiliación. Pero el aumento de recursos no llega parejo: análisis independientes advierten que la mayor parte del incremento se concentra en el IMSS, mientras que instituciones como el IMSS-Bienestar, encargado de atender a la población sin seguridad social, reciben proporcionalmente menos.
Qué dice el presupuesto 2026
El secretario de Salud, David Kershenobich, informó que el Presupuesto de Egresos 2026 prevé más de 2 billones 450 mil millones de pesos para el sector salud, lo que representa un incremento real estimado del 2.5% respecto a lo autorizado en 2025.1
Dentro de ese monto, las unidades que integran la Comisión Coordinadora de los Institutos Nacionales de Salud y Hospitales de Alta Especialidad recibirán un presupuesto de 34,514 millones de pesos, un crecimiento de 12.94% frente al año anterior, destinado a reforzar la atención médica especializada y de alta complejidad.1
Sin embargo, el centro de análisis Números de Erario, de México Evalúa, documentó que el gasto por persona en salud ascenderá a 7,185 pesos, un nivel similar al observado en 2022 y todavía por debajo de lo registrado en 2024.2
Una distribución desigual entre instituciones
El análisis de México Evalúa advierte que, de los ocho ramos que conforman el gasto funcional en salud —IMSS, ISSSTE, Secretaría de Salud, IMSS-Bienestar, Semar, Defensa, FASSA y Ramo 19—, solo el IMSS registra incrementos considerables, mientras el resto enfrenta recortes o aumentos marginales.2
Según el estudio, el IMSS contará con 556 mil millones de pesos para salud, 11.8% más que en 2025, mientras que la inversión conjunta de la Secretaría de Salud, el IMSS-Bienestar y el FASSA —las instituciones que atienden a la población sin seguridad social— será de apenas 6 mil millones de pesos, una cifra que si bien representa una recuperación de 67.2% respecto al año anterior, llega después de un recorte de 74% sufrido entre 2024 y 2025.2
El Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) ha señalado previamente que una persona afiliada al IMSS o al ISSSTE cuenta con 2.3 veces más recursos que una persona atendida por el IMSS-Bienestar, lo que evidencia la brecha estructural entre la población asegurada y la que depende de los servicios públicos para quienes no tienen seguridad social.3
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) acapara los incrementos.
México Evalúa, Números de Erario
Más hospitales y equipo médico en marcha
Al margen del debate presupuestal, el gobierno federal ha reportado avances concretos en infraestructura. La presidenta Claudia Sheinbaum anunció una inversión de 181 mil millones de pesos para desarrollar 152 proyectos hospitalarios entre 2024 y 2030, distribuidos en 50 hospitales nuevos, 47 ampliaciones y 55 sustituciones o mejoras mayores.4
La Secretaría de Salud reportó la puesta en operación de 33 nuevos hospitales durante los primeros dos años de la actual administración, una expansión que incorporó 1,535 camas y representó una inversión cercana a 24,000 millones de pesos; el plan de la administración contempla sumar alrededor de 9,000 camas nuevas con una inversión superior a 180,000 millones de pesos durante el sexenio.5
El director general del IMSS-Bienestar, Alejandro Svarch Pérez, informó que para 2026 se invertirán más de 13 mil millones de pesos en tecnología médica, con la incorporación de más de 32 mil equipos, entre ellos ocho aceleradores lineales, 11 equipos de resonancia magnética y 70 mastógrafos con inteligencia artificial.6
Svarch explicó que esta tecnología, durante décadas concentrada en hospitales privados o grandes ciudades, busca llegar a zonas históricamente desatendidas.6 Además, anunció un plan adicional de 46 mil millones de pesos para lo que resta del sexenio, que incluye la construcción de 43 hospitales nuevos y la rehabilitación de otros 21.7
Lo que hay que saber
- Presupuesto total 2026
Más de 2 billones 450 mil millones de pesos para el sector salud, 6.4% más que en 2025.
- Institutos de alta especialidad
34,514 millones de pesos, un alza de 12.94% frente a 2025.
- Infraestructura hospitalaria
181 mil millones de pesos para 152 proyectos hospitalarios entre 2024 y 2030.
- Equipo médico IMSS-Bienestar
13 mil millones de pesos para incorporar más de 32 mil equipos durante 2026.
- Brecha entre instituciones
Una persona con IMSS o ISSSTE dispone de 2.3 veces más recursos que una atendida por IMSS-Bienestar, según el CIEP.

Registro universal de salud, la próxima apuesta
El gobierno federal prevé implementar en enero de 2026 un registro universal de salud, que permitiría a cualquier persona recibir atención en el IMSS, el ISSSTE o el IMSS-Bienestar sin importar su afiliación, como parte de un modelo que la presidenta Sheinbaum ha descrito como interoperable y centrado en la persona, respaldado por una inversión pública superior a 90 mil millones de pesos para infraestructura, digitalización y fortalecimiento de la atención primaria.8
Entre las metas específicas de IMSS-Bienestar para 2026 destaca la de disminuir en 25% el gasto de bolsillo de la población sin seguridad social, además de ampliar horarios de atención en clínicas y avanzar hacia un modelo de demanda planificada en el primer nivel de atención.9
- Construcción de 23 nuevos hospitales y ampliación de 10 más bajo IMSS-Bienestar
- Incorporación de Yucatán como el estado número 24 del sistema IMSS-Bienestar
- Compra de más de 800 equipos médicos de alta tecnología distribuidos en las 32 entidades
- 241 frentes de obra en clínicas y hospitales, con énfasis en zonas de mayor rezago

Qué significa para pacientes y cuidadores
Para las personas que dependen de servicios públicos sin seguridad social, el aumento de presupuesto en infraestructura y equipo representa, en el papel, mayor acceso a diagnósticos y tratamientos que antes solo estaban disponibles en hospitales privados o grandes ciudades, como los estudios de resonancia magnética o mastografía con inteligencia artificial.6 No obstante, los análisis presupuestarios advierten que convertir recursos autorizados en servicios verificables en campo —con personal, mantenimiento y abasto constante— sigue siendo el reto central del sistema.11
La brecha de financiamiento entre la población asegurada y la no asegurada, documentada por el CIEP y por México Evalúa, implica que el ritmo al que mejoren el acceso y la calidad de atención puede variar significativamente según la institución a la que esté afiliada cada persona.23















Comentarios