Tras el Día Mundial de la Salud Mental, el 10 de octubre, los datos disponibles describen una brecha persistente entre quienes reportan malestar y quienes logran atención: según la Encuesta Nacional de Bienestar Autorreportado (ENBIARE) 2025, presentada por el investigador Pablo Gaitán Rossi de Equide IBERO, 21% de los adultos reportó síntomas de ansiedad en las dos semanas previas a la medición.1 Se trata de autorreportes de encuestas, no de diagnósticos clínicos, y las cifras provienen de fuentes distintas con metodologías diferentes, por lo que conviene leerlas como un panorama y no como un conteo exacto de casos.
Qué dicen los datos de ansiedad
De acuerdo con la presentación de Gaitán Rossi, la proporción de adultos con síntomas de ansiedad fue mayor entre las mujeres, con 25%, frente a 17% de los hombres. El nivel bajó respecto de los momentos más críticos de la pandemia de COVID-19, cuando mediciones de la universidad llegaron a 33%, aunque el investigador advirtió que el problema sigue siendo relevante.1
La encuesta también registró una diferencia en satisfacción con la vida: 64% entre quienes no reportaron síntomas de ansiedad y 43% entre quienes sí los presentaron. Esto refleja malestar emocional, pero no equivale a un diagnóstico.
Otra lectura de la misma encuesta, divulgada por el Inegi este 14 de octubre, subraya que la dificultad para cubrir los gastos del hogar reduce de forma marcada la satisfacción de vida en el país.2
Subregistro y barreras de acceso
Un reporte de Síntesis sostiene que las cifras oficiales de depresión podrían estar subestimadas. La tasa nacional de nuevos casos es de 115.54 por cada 100 mil habitantes, mientras que, según el Inegi, 32.5% de las personas de 12 años o más se ha sentido deprimida alguna vez en la vida.3 La diferencia entre ambos indicadores apunta a un posible subregistro, es decir, personas con malestar que no llegan al sistema de salud o no quedan contabilizadas.
El Mind Health Index 2026 de AXA, aplicado a mil personas de entre 18 y 75 años, es una encuesta privada y de muestra pequeña, por lo que no representa a toda la población. Aun así, ofrece una pista sobre el acceso: 36% se autorreporta con alguna condición de salud mental, 21% tiene diagnóstico formal y 55% no consultó a ningún profesional en el último año.3
La razón principal fue económica: la mitad de los encuestados dijo que no puede pagar consulta o tratamiento.
Lo que hay que saber
- Ansiedad autorreportada
21% de los adultos reportó síntomas en las dos semanas previas a la medición de 2025 (ENBIARE).
- Diferencia por sexo
25% en mujeres frente a 17% en hombres.
- Diagnóstico formal
Solo 21% de quienes se autorreportan con alguna condición tiene diagnóstico, según AXA.
- Sin consulta
55% no vio a un profesional de salud mental en el último año, según la misma encuesta.
- Presupuesto
El sector recibe apenas 2% del presupuesto sanitario, según el titular de Infobae.

Adolescentes y nuevos retos
Con información nacional disponible hasta septiembre de 2026, cerca de 8.1% de la población de 12 a 65 años presenta malestar psicológico. Entre adolescentes de 12 a 17 años llega a 10%, y a 13.2% entre las mujeres de ese grupo, según la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (ENCODAT) 2025.4
La misma nota señala que 19.4 millones de personas sufrieron ciberacoso en 2025 y plantea como retos emergentes el comportamiento suicida, las adicciones, las alteraciones del sueño y el uso de inteligencia artificial como apoyo emocional. Cimenna Chao Rebolledo, académica de la Ibero, alertó sobre el riesgo de que estas herramientas sustituyan el acompañamiento humano.1
Qué se ha hecho en política pública
Un balance de Índice Político destaca que en 2026 el Gobierno de México puso en marcha la estrategia nacional «El ABC de las Emociones», enfocada en fortalecer habilidades socioemocionales en adolescentes y jóvenes. El mismo texto reconoce que persisten brechas de acceso a servicios especializados y cifras preocupantes de suicidio.5
En el Senado, el presidente de la Comisión de Salud, José Manuel Cruz Castellanos, se sumó a las acciones para concientizar sobre factores de riesgo y reducir el estigma en torno a la ansiedad y la depresión.6 Además, el Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz (INPRFM) incorpora la participación de pacientes y familiares en la evaluación de sus servicios, con espacios de retroalimentación y vinculación con organizaciones civiles.7

Dónde buscar apoyo
Para quienes no cuentan con seguridad social, la Secretaría de Salud dispone de los Centros Comunitarios de Salud Mental y Adicciones (CECOSAMA), que ofrecen consultas psicológicas en distintas ciudades.8 La dependencia también promueve la Línea de la Vida, 800 911 2000, un servicio gratuito y confidencial.9
Esta nota es informativa y no sustituye la valoración de un profesional. Si tú o alguien cercano atraviesa una crisis emocional, lo razonable es acudir a un servicio de salud o llamar a las líneas de apoyo oficiales. Los datos aquí citados son encuestas y estimaciones; no permiten saber cuántas personas tienen realmente un trastorno ni cuántas recibieron tratamiento adecuado.
- CECOSAMA: consultas psicológicas para personas sin seguridad social, en distintas ciudades.
- Línea de la Vida (800 911 2000): apoyo gratuito y confidencial.
- Servicios universitarios y estatales: algunas instituciones ofrecen atención psicológica gratuita; conviene verificar disponibilidad local.















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