México atraviesa una paradoja documentada por distintas fuentes en 2026: los reportes de ansiedad, estrés y depresión aumentan entre la población, mientras el presupuesto federal destinado a la atención de la salud mental se redujo y el país sigue muy por debajo del estándar que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS). A esto se suma una carga creciente sobre las personas cuidadoras, que según organizaciones especializadas no cuenta con suficiente respaldo económico ni institucional.
Lo que muestran las encuestas recientes
El AXA Mind Health Report 2026, un estudio internacional en su sexta edición con participación de más de 19 mil personas de entre 18 y 75 años en 18 países, encontró que 66% de las personas en México presenta afectaciones por ansiedad, estrés o depresión al menos en un nivel moderado, mientras que 27% reporta síntomas en niveles graves o muy graves, cuatro puntos porcentuales más que en 2025.1
El informe también documenta una brecha entre percepción y realidad: aunque 78% de las personas considera que su estado emocional es bueno, más de la mitad presenta síntomas moderados de afectación, lo que según los autores evidencia una baja conciencia sobre el propio bienestar mental.1 Entre los factores externos más señalados por los encuestados están la inestabilidad financiera, la inseguridad laboral y la exposición constante a noticias negativas.
Una versión más reciente del mismo reporte, difundida en junio de 2026, precisó además que el costo económico bloquea al 55% de la demanda de atención en salud mental en el país, lo que deja a buena parte de la población sin consultar a un profesional pese a presentar síntomas.2

Un presupuesto que no sigue el ritmo del problema
Mientras los indicadores de malestar emocional suben, el gasto público para salud mental va en sentido contrario. De acuerdo con un análisis del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2026 reduce 90.9 millones de pesos (-2.5%) los recursos para la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones (Conasama) y siete programas relacionados, frente a lo asignado en 2025, y representa 13.8% menos que en 2024.3
Con ese ajuste, el presupuesto para salud mental equivaldría apenas a 1.5% del gasto conjunto de la Secretaría de Salud (SSA) e IMSS Bienestar, muy por debajo del 5% que recomienda la OMS como referencia internacional.3 El CIEP advirtió que el recorte "profundiza la brecha de atención en una de las áreas con mayor rezago institucional", especialmente en regiones con baja cobertura y escasez de profesionales.4
El tema cobró urgencia política tras el asesinato de un estudiante dentro del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Sur a finales de septiembre de 2025, luego del cual la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que su gobierno fortalecería la atención psicológica de las generaciones más jóvenes, aunque el presupuesto propuesto para el sector no reflejó ese compromiso.5
El recorte profundiza la brecha de atención en una de las áreas con mayor rezago institucional
Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP)
Lo que hay que saber
- Brecha con la OMS
México destinaría 1.5% del gasto en salud a salud mental, frente al 5% recomendado por la OMS.[^3]
- Recorte 2026
La Conasama y programas relacionados tendrían 90.9 millones de pesos menos que en 2025.[^3]
- Personal limitado
El sector público cuenta con 1.1 psiquiatras y 6.9 psicólogos por cada 100,000 habitantes.[^6]
La carga invisible de las personas cuidadoras
Al deterioro emocional se suma una presión estructural poco visible: la de quienes cuidan a otros. Según un análisis del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), 46% de la población mexicana requiere cuidados actualmente, y el país necesitaría sumar 5.5 millones de personas cuidadoras para atender esa demanda.7
El IMCO documentó que las personas cuidadoras remuneradas representan apenas 1% de los ocupados y perciben en promedio 8,202 pesos mensuales, una cifra que refleja la precariedad de una labor que recae principalmente en mujeres y que, en la mayoría de los casos, no recibe ninguna remuneración.7
El Presupuesto de Egresos de la Federación 2026 incluyó por primera vez 466 mil millones de pesos etiquetados para la consolidación de una sociedad de cuidados, equivalentes a 1.2% del Producto Interno Bruto (PIB). Sin embargo, el propio IMCO señala que ese monto tendría que ser 1.8 veces mayor para responder a la magnitud real de la demanda, según el estándar de inversión sugerido por la Organización Internacional del Trabajo (OIT).7

Qué está haciendo el gobierno frente al problema
Pese a las restricciones presupuestales, 2026 también trajo movimientos institucionales. El Gobierno de México puso en marcha la estrategia "El ABC de las Emociones", orientada a fortalecer las habilidades socioemocionales de adolescentes y jóvenes, con trabajo en planteles educativos que arrancó en septiembre e incluye materiales de orientación y capacitación para personal docente.8
Ese mismo mes, Conasama inició la construcción de la Estrategia Nacional para la Prevención y Atención del Comportamiento Suicida 2026-2030, con participación de instituciones de salud, educación, organismos públicos y academia.8 De manera paralela, la Secretaría de Salud, a través del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), arrancó en agosto el levantamiento de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) Continua 2026, que por primera vez en esta edición incorpora un módulo específico sobre salud mental y funcionalidad en adultos mayores, además de otros indicadores de salud pública, en 12 mil viviendas de todo el país hasta diciembre.9
Los resultados de esa encuesta, cuando estén disponibles, podrían ofrecer una fotografía más precisa de qué tan extendido está el malestar emocional entre distintos grupos de edad y regiones del país, un insumo que organizaciones y legisladores han señalado como necesario para diseñar política pública con evidencia.
Qué puede hacer un lector hoy
Para quienes identifican síntomas de ansiedad, estrés o agotamiento persistente, la recomendación de las instituciones de salud es buscar valoración con personal profesional en instituciones públicas o privadas, y no autodiagnosticarse ni esperar a que el malestar se agrave. Las personas cuidadoras, por su parte, pueden informarse sobre los programas del Sistema Nacional y Progresivo de Cuidados incluidos en el Paquete Económico 2026, que contempla apoyos para quienes brindan cuidado y para quienes lo requieren.10
Si hay pensamientos de hacerse daño o de suicidio, propio o de alguien cercano, la Línea de la Vida (800 911 2000) ofrece atención telefónica gratuita las 24 horas en México, y acudir a un servicio de urgencias es una opción inmediata y válida.
















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