Desde que la presidenta Claudia Sheinbaum anunció la construcción de un Sistema Nacional de Salud que unifique a IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar, miles de familias mexicanas esperan una promesa concreta: poder atenderse en cualquier clínica pública sin importar a cuál institución están afiliadas. El 17 de abril de 2026 esa promesa tomó forma legal con la publicación en el Diario Oficial de la Federación del decreto que crea el Servicio Universal de Salud, pero en el terreno, el desabasto de medicamentos e insumos básicos sigue siendo la experiencia cotidiana de muchos pacientes y médicos.
Qué cambia con el decreto
El decreto publicado en el DOF formaliza un mecanismo obligatorio de coordinación entre instituciones, apoyado en un expediente clínico electrónico, una credencialización única y mecanismos de compensación financiera entre entidades.1
La idea central, repetida por el Gobierno federal desde finales de 2025, es que cualquier persona pueda recibir atención en el IMSS, el ISSSTE o IMSS-Bienestar sin depender de su afiliación específica.2 Esto no significa que las instituciones desaparezcan: Sheinbaum ha insistido en que IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar seguirán existiendo, pero compartirán información e intercambiarán servicios bajo un mismo paraguas.3

Quién puede inscribirse primero
El registro a la nueva credencial no arrancó de golpe para toda la población. El director general del ISSSTE, Martí Batres Guadarrama, explicó que la creación del Servicio Universal de Salud permite que cualquier persona, sin importar su derechohabiencia, reciba atención médica en el ISSSTE, el IMSS, IMSS-Bienestar o los servicios médicos de Pemex.4
La prioridad inicial fue para las personas de 85 años o más, un grupo que por su edad y necesidad frecuente de atención médica funcionó como piloto del esquema antes de extenderlo a otros derechohabientes a lo largo del año.5
Lo que hay que saber
- Fecha clave
El decreto del Servicio Universal de Salud se publicó en el DOF el 17 de abril de 2026.
- Primer grupo registrado
El registro comenzó priorizando a personas de 85 años o más.
- Qué integra
Expediente clínico electrónico, credencialización única y compensación financiera entre IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar.
- Carnets actuales
Durante la transición siguen siendo válidos los carnets de cada institución.
La otra cara: el desabasto persiste
Mientras el Gobierno construye el nuevo andamiaje institucional, el desabasto de medicamentos e insumos básicos sigue golpeando a pacientes y personal médico en distintos estados del país.6 En Veracruz, un episodio reciente ilustró la tensión: un delegado del IMSS-Bienestar minimizó la falta de insumos y condicionó las calificaciones de médicos residentes que exigían el material necesario para poder operar.
Analistas consultados señalan que el éxito de esta integración dependerá de la capacidad institucional para garantizar la protección de datos clínicos, la sostenibilidad financiera y una coordinación efectiva entre las tres instituciones, justo en un momento en que las fallas de abasto siguen afectando la atención cotidiana.6
El delegado del IMSS-Bienestar en Veracruz minimizó el desabasto y condicionó calificaciones de residentes que exigían insumos para operar.
Mano Serena

Lo que falta por resolver
El propio Gobierno ha dejado claro que el esquema se construye por etapas: el registro arrancó en 2026 con la credencialización, pero el objetivo de que cualquier persona pueda atenderse plenamente en cualquier institución sin importar su afiliación está proyectado para 2027.7
Para pacientes y cuidadores, esto implica un periodo de transición en el que conviven dos realidades: el anuncio de un sistema más integrado y coordinado, y la persistencia de problemas de abasto que ya existían antes de la reforma. El reto para el sistema público será que la promesa de interoperabilidad no se traduzca únicamente en trámites digitales, sino en medicamentos e insumos disponibles en el punto de atención.














Comentarios