Desde marzo de 2026, millones de mexicanos hacen fila en módulos instalados en clínicas del IMSS, el IMSS-Bienestar y tiendas del Bienestar para tramitar la nueva credencial que promete unificar el acceso a la salud pública. Pero mientras el gobierno federal avanza con la credencialización del Servicio Universal de Salud, otros dos frentes del mismo sistema —el catálogo de medicamentos disponibles y la expansión de las Farmacias del Bienestar— muestran recortes y retrasos que ya se sienten en la sala de espera.
Una sola credencial para tres instituciones
La promesa es simple de enunciar y compleja de cumplir: que un paciente pueda atenderse en el IMSS, el ISSSTE o el IMSS-Bienestar sin que su institución de origen sea una barrera. El Servicio Universal de Salud quedó formalizado con un decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación el 17 de abril de 2026, que estableció un mecanismo obligatorio de coordinación entre las instituciones públicas para avanzar hacia un acceso universal, apoyado en el expediente clínico electrónico, la credencialización y la compensación financiera entre entidades.1
La credencialización masiva arrancó el 2 de marzo de 2026, con módulos en los 32 estados; la credencial unifica el acceso a IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar en una sola identificación con expediente médico digital.2 El gobierno federal había confirmado que la distribución de la credencial permanente comenzaría entre enero y febrero de 2026, con prioridad para jubilados y pensionados de las tres instituciones.3
La presidenta Claudia Sheinbaum lo planteó como un cambio de fondo desde octubre de 2025: "Todo mexicano y mexicana va a tener un registro al Sistema de Salud Nacional", anunció durante su conferencia matutina.4 El objetivo declarado por el gobierno es que en 2027 exista un esquema que permita atender una buena parte de las enfermedades en cualquiera de las instituciones públicas.5
Todo mexicano y mexicana va a tener un registro al Sistema de Salud Nacional.
Claudia Sheinbaum, presidenta de México

Menos claves de medicamentos en el catálogo
Al mismo tiempo que crece el registro, el catálogo de fármacos disponibles se ha reducido dos veces en meses recientes. El 30 de marzo de 2026, el gobierno modificó el listado de medicamentos al pasar de 2 mil 753 a mil 929 claves.6 Con el nuevo modelo diseñado para hospitales de segundo nivel del IMSS-Bienestar, la cifra bajará de nuevo hasta 871 claves autorizadas.
Las críticas a este esquema apuntan a que la reducción limita las alternativas terapéuticas disponibles para pacientes sin seguridad social, mientras que la postura oficial sostiene que el nuevo modelo busca organizar la distribución y garantizar disponibilidad real en las unidades médicas.6 Para quien recibe una receta en ventanilla, la diferencia entre un catálogo de casi 2 mil 800 claves y uno de menos de 900 puede traducirse en tener que buscar la misma sustancia bajo otra presentación, o simplemente no encontrarla ese día.
Lo que hay que saber sobre el cuadro básico
- Primer recorte
El 30 de marzo de 2026 el listado pasó de 2,753 a 1,929 claves de medicamentos.[^6]
- Segundo recorte
El nuevo modelo hospitalario reducirá el catálogo hasta 871 claves autorizadas.[^7]
- Qué hacer si falta un medicamento
Pregunta por el 'Cuadro Básico vigente' al recibir una receta; si el fármaco no está disponible, se puede exigir una alternativa terapéutica en la misma unidad.[^9]
Farmacias del Bienestar, con meses de retraso
Un tercer componente de la estrategia —las Farmacias del Bienestar, pensadas para acercar medicamentos crónicos sin depender de una consulta cada vez— tampoco cumplió su calendario original. En diciembre de 2025 el gobierno había anunciado 500 puntos de atención y un catálogo inicial de 22 medicamentos para diabetes, hipertensión y dislipidemias, con tratamientos que podían cubrir hasta dos meses, y había fijado marzo de 2026 como meta para extender el programa a todo el país.8
Esa meta no se cumplió: la información más reciente muestra que el despliegue nacional no ocurrió en el plazo anunciado, y el gobierno comenzará el escalamiento en agosto, cinco meses después de la fecha fijada públicamente.8 El modelo piloto se apoyó en módulos ubicados en unidades del IMSS, IMSS-Bienestar y Tiendas del Bienestar en el Estado de México.

Qué significa para quien hace fila hoy
Para un paciente con diabetes o hipertensión que depende de una receta mensual, estos tres movimientos —credencial nueva, catálogo más chico, farmacias que llegan tarde— no son abstractos: son la diferencia entre resolver un trámite en una visita o volver dos o tres veces. IMSS-Bienestar mantiene, al menos en el papel, que sus servicios —consultas, medicamentos, laboratorio, estudios de imagen y cirugías— son completamente gratuitos y se financian con presupuesto federal, por lo que cualquier cobro en ventanilla constituye una irregularidad reportable.2
La cobertura federal de IMSS-Bienestar alcanza a 23 entidades que firmaron el convenio nacional, mientras que la Ciudad de México, Jalisco, Nuevo León y Aguascalientes mantienen un modelo de salud propio.7 Quien viva fuera de esos 23 estados —o dependa de un medicamento que salió del cuadro básico reducido— sigue enfrentando una brecha entre la promesa de universalidad y la disponibilidad real en su unidad médica más cercana.
- Llevar siempre la CURP impresa, por si el sistema digital de la unidad falla.
- Si el padecimiento es crónico, agendar la cita de seguimiento antes de salir de cada consulta.
- Conservar copias de expedientes y estudios previos, ya que la migración a expediente digital aún presenta pérdidas de datos.
- Para urgencias graves, llamar al 911 o acudir directamente a urgencias del hospital más cercano.















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