Desde que el gobierno federal centralizó en el IMSS, IMSS-Bienestar y Birmex (Laboratorios de Biológicos y Reactivos de México) la compra y distribución de medicamentos para el sistema público de salud, especialistas y organizaciones civiles advierten sobre los riesgos de lo que llaman un monopsonio sanitario: una estructura donde el Estado se convierte en el comprador prácticamente único de insumos médicos para millones de pacientes, con consecuencias que van desde el poder de negociación de precios hasta el riesgo de desabasto cuando el sistema falla.
Qué es un monopsonio y por qué se habla de él en salud
Un monopsonio es una estructura de mercado en la que existe un solo comprador frente a múltiples vendedores, lo inverso a un monopolio. En el sector salud, esta figura puede darse cuando una sola institución —en este caso, el gobierno federal— concentra la compra de medicamentos, vacunas y dispositivos médicos para toda la red pública.
En México, este debate se intensificó luego de que el gobierno federal decidiera concentrar en Birmex la planeación, consolidación, almacenamiento y distribución de medicamentos para las instituciones públicas de salud. Un artículo de opinión publicado en La Lista advierte que, conforme más estados se incorporen al esquema de IMSS-Bienestar, se consolidará "el monopsonio más grande que exista en cualquier sistema de salud en el planeta"1, lo que a su juicio traería desventajas para pacientes, personal de salud y proveedores.
el monopsonio más grande que exista en cualquier sistema de salud en el planeta
La Lista, análisis sobre IMSS-Bienestar
La versión oficial: fin de la 'simulación' y compra histórica
Desde la perspectiva gubernamental, la centralización de compras busca terminar con prácticas de opacidad. El entonces director general del IMSS, Zoé Robledo, afirmó durante una conferencia en Palacio Nacional que a través de Birmex el gobierno federal <br> "acabó con la simulación en las compras consolidadas de medicamentos y erradicó a los monopolios"2.
Robledo detalló que con el esquema bianual de adquisiciones se alcanzó la mayor compra de medicamentos en la historia del país, por 196 mil millones de pesos, para adquirir 3,817 millones de piezas2. Explicó que, a partir del 22 de diciembre de 2023, Birmex es la empresa encargada de planear las siguientes compras, consolidarlas, almacenarlas —con apoyo de la Megafarmacia del Bienestar— y distribuirlas, incluyendo la capacidad de compensar entre instituciones cuando alguna no cuenta con determinado medicamento.
El funcionario subrayó que mantener este proceso en manos de un organismo del Estado garantiza la distribución "hasta la última unidad médica rural"3, un esquema que, según explicó, ya operaba desde octubre del año anterior tanto en el IMSS como en el ISSSTE y, más recientemente, en IMSS-Bienestar.
Lo que hay que saber
- Qué es
Un monopsonio ocurre cuando existe un solo comprador dominante frente a múltiples proveedores, en este caso el Estado mexicano para medicamentos e insumos de salud.
- Quién compra
Birmex consolida, almacena y distribuye medicamentos para IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar desde diciembre de 2023.
- Monto reportado
El IMSS reportó una compra consolidada histórica de 196 mil millones de pesos para 3,817 millones de piezas de medicamentos.
- El riesgo señalado
Analistas advierten que un comprador único puede priorizar precio sobre calidad si carece de incentivos de competencia.

Las críticas: opacidad, desabasto y falta de incentivos de calidad
No todas las voces coinciden con el diagnóstico oficial. Un análisis de Mexicanos Contra la Corrupción e Impunidad (MCCI) sostiene que el sistema de compra consolidada, que nació hace más de dos décadas con el objetivo de aprovechar el poder de compra del IMSS para conseguir mejores precios, "mutó en un aparato opaco, hipertrofiado, profundamente burocrático"4.
El texto describe el costo humano de las fallas de abasto: "la madre que recorre tres clínicas buscando el antibiótico para su hijo", "el adulto mayor que se queda sin antihipertensivos y termina en urgencias" o "la niña con cáncer cuya quimioterapia se interrumpe por falta de esa clave"4. Para la organización, el resultado es "un monopsonio disfuncional, caro y altamente susceptible a la corrupción".
Por su parte, el análisis de La Lista plantea que cuando el gobierno se convierte en comprador mayoritario de servicios y productos de salud, los proveedores pierden incentivos para competir en calidad y solo compiten en precio, lo que —según ese texto— ya habría derivado en la adquisición de insumos médicos de menor calidad1.
un monopsonio disfuncional, caro y altamente susceptible a la corrupción
Mexicanos Contra la Corrupción e Impunidad (MCCI)

Qué significa esto para pacientes y personal de salud
Para las personas que dependen de instituciones como el IMSS, el ISSSTE o IMSS-Bienestar, este debate no es solo académico: se traduce en si la receta médica se surte completa o no, y en qué tan rápido llega un medicamento a una unidad rural. El propio gobierno federal opera una Plataforma de Compras Consolidadas donde asegura monitorear cada etapa del proceso, desde la licitación hasta la entrega en unidades de salud, con el objetivo declarado de garantizar "las mejores condiciones de calidad, efectividad y precio"5.
Sin embargo, la coexistencia de cifras oficiales de compras récord con reportes persistentes de desabasto en clínicas y hospitales —documentados por organizaciones de pacientes y periodismo de investigación— es el núcleo de la controversia: mientras el gobierno destaca el volumen y el ahorro de la centralización, sus críticos insisten en que la falta de competencia y de mecanismos de rendición de cuentas puede perpetuar fallas en la entrega final del medicamento.
Para pacientes y cuidadores, la recomendación práctica ante un caso de desabasto sigue siendo la misma: acudir a los módulos de atención de la propia institución (IMSS, ISSSTE o los servicios estatales de salud), solicitar la surtidora sustituta cuando exista, y en caso de falta reiterada de un medicamento, presentar la queja formal ante la unidad médica correspondiente o ante la Comisión Nacional de Arbitraje Médico (CONAMED).













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