Mientras el gobierno federal formaliza con decreto un Servicio Universal de Salud que promete que cualquier persona pueda atenderse en el IMSS, el ISSSTE o el IMSS-Bienestar sin importar su afiliación, la realidad que describen pacientes y colectivos en distintos estados del país es otra: recetas que no se surten, medicamentos oncológicos que faltan y un desabasto que, según la propia Secretaría de Salud, alcanza el 20% de las recetas en centros de salud.
Un decreto para unificar el sistema
El 17 de abril de 2026 se publicó en el Diario Oficial de la Federación el decreto que da sustento jurídico al Servicio Universal de Salud, un mecanismo que obliga a las principales instituciones públicas —IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar— a coordinarse para avanzar hacia un acceso universal, progresivo y sin discriminación, apoyado en el intercambio de servicios, el expediente clínico electrónico, la credencialización y la compensación financiera entre entidades.1
La medida es la culminación de un proceso que la presidenta Claudia Sheinbaum anunció en octubre de 2025: el registro de todos los mexicanos en un Sistema de Salud Nacional que, según el plan oficial, permitiría desde 2027 que cualquier persona reciba atención en cualquiera de las tres instituciones sin depender de su afiliación específica.2 La distribución de la credencial permanente comenzó a priorizar a jubilados y pensionados de las tres instituciones entre enero y febrero de este año.3
Para pacientes y cuidadores, la promesa central es simple de entender: dejar de depender de a qué institución se está afiliado para poder atenderse. Pero especialistas advierten que el éxito del proyecto dependerá de la capacidad institucional para garantizar la protección de datos clínicos, la sostenibilidad financiera y una coordinación efectiva entre instituciones que durante décadas operaron por separado.2
Lo que hay que saber
- Decreto
El Servicio Universal de Salud se formalizó en el Diario Oficial de la Federación el 17 de abril de 2026.
- Meta
Se busca que cualquier persona pueda atenderse en IMSS, ISSSTE o IMSS-Bienestar sin importar su afiliación.
- Calendario
El registro y la credencial unificada comenzaron a distribuirse entre enero y febrero de 2026, con prioridad para jubilados y pensionados.
El desabasto que golpea todos los días
Detrás de la arquitectura institucional que se está construyendo, hay una crisis de abasto que no ha terminado. Eduardo Clark, subsecretario de Integración Sectorial y Coordinación de Servicios de Atención Médica de la Secretaría de Salud, reconoció que, medido por receta surtida, el desabasto alcanza un 20% en los centros de salud del país, y explicó que el problema se concentra en el IMSS-Bienestar debido a un proceso de transición del modelo de atención, ajustes en la distribución de insumos y cambios en los esquemas de prescripción médica.4
"El IMSS-Bienestar es una institución nueva, en construcción, presente en 24 entidades federativas que tiene 8,000 clínicas y 600 hospitales. Estamos tratando todavía de llegar al 100% de abasto", dijo el funcionario, quien también informó que actualmente se entregan alrededor de 35 millones de piezas o cajas de medicamentos al mes, una cifra superior a los 15 y 19 millones que se registraban hace un año.4
Las declaraciones de Clark se dieron después de quejas y manifestaciones en distintos estados por la falta de medicamentos, como el caso del Centro de Salud de Tenango de Doria, en Hidalgo, donde habitantes denunciaron desabasto en hospitales públicos de la zona durante una visita de la presidenta Sheinbaum.4
Estamos tratando todavía de llegar al 100% de abasto.
Eduardo Clark, subsecretario de Integración Sectorial y Coordinación de Servicios de Atención Médica

Cifras que preocupan a organizaciones de pacientes
Un reporte de La Silla Rota documentó que se incumplió la entrega de más de 287 millones de medicamentos e insumos al sistema de salud público, con septiembre como el mes de mayor incumplimiento para el IMSS, con 56 millones 784 mil piezas faltantes, entre ellas insumos básicos como abatelenguas, ácido acetilsalicílico y paracetamol.5
Entre las medicinas que faltaron en los cuatro subsistemas —IMSS, ISSSTE, IMSS-Bienestar y CCINSHAE— se encuentran la ciclofosfamida y el metotrexato, necesarios en el tratamiento de diversos tipos de cáncer, según explicó Alex Barbosa, director de la asociación Nariz Roja. Barbosa señaló que el desabasto no es la causa directa de las muertes en pacientes con cáncer, pero un tratamiento intermitente incide directamente en el éxito del tratamiento.5
En paralelo, colectivos de la sociedad civil documentan mil 213 reportes de carencias en IMSS-Bienestar entre 2022 y 2026, y análisis especializados señalan a esa institución como la de menor trazabilidad del gasto entre las tres grandes del sector salud.6 A ello se suman desafíos logísticos como el retraso en la distribución por parte de la empresa estatal Birmex y problemas persistentes en la integración de la plataforma de gestión de inventarios.7
- Más de 287 millones de medicamentos e insumos con entrega incumplida al sistema de salud público.
- Ciclofosfamida y metotrexato, usados contra el cáncer, entre los faltantes en los cuatro subsistemas.
- 1,213 reportes de carencias documentados en IMSS-Bienestar entre 2022 y 2026.
- 20% de desabasto medido por receta surtida en centros de salud del país, según la Secretaría de Salud.
Un catálogo de medicamentos que se reduce
A la par de estas cifras, el gobierno modificó el listado de medicamentos disponibles en el IMSS-Bienestar: el 30 de marzo de 2026 pasó de 2,753 a 1,929 claves, y con el nuevo modelo para hospitales de segundo nivel, la cantidad se reducirá nuevamente hasta 871 claves autorizadas.8 Las críticas a este esquema señalan que la reducción limita las alternativas terapéuticas disponibles para pacientes sin seguridad social.
Para quienes viven con enfermedades crónicas y dependen de recetas que se surtan a tiempo, este tipo de ajustes no es un dato administrativo: puede significar volver varias veces a la farmacia, buscar el medicamento en otra unidad o interrumpir un tratamiento que exige continuidad. Especialistas y colectivos ciudadanos han llamado a fortalecer la transparencia en los procesos de compra, integrar a los profesionales de la salud en la toma de decisiones y establecer un registro en tiempo real de medicamentos disponibles por unidad médica, para evitar recorridos infructuosos por parte de los pacientes.7

Qué significa esto para pacientes y cuidadores
El contraste entre el diseño de un sistema de salud unificado y la persistencia del desabasto resume el momento que atraviesa la atención pública en México: hay una arquitectura institucional en construcción —con decreto, credencial y expediente electrónico— pero también hay una capacidad operativa que todavía no logra garantizar, en los hechos, que el medicamento recetado esté disponible en el mostrador de la farmacia.
Para quienes dependen de tratamientos continuos, la recomendación institucional sigue siendo acudir a su unidad médica y, en caso de no encontrar el medicamento, solicitar por escrito la constancia de desabasto y reportarlo ante las instancias correspondientes de IMSS, ISSSTE o IMSS-Bienestar, además de consultar los canales oficiales de cada institución para conocer actualizaciones sobre el cuadro básico vigente.














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