México atraviesa un cambio demográfico que ya se refleja en sus servicios de salud: según cifras del Consejo Nacional de Población (CONAPO), para 2030 las personas mayores de 60 años representarán cerca de 14.96% de la población nacional, un crecimiento que exige repensar cómo se atiende a este grupo, mientras el gobierno federal prepara un nuevo esquema de atención médica que entrará en operación en enero de 2027.
Un país que envejece
El envejecimiento poblacional no es un fenómeno lejano: las proyecciones basadas en datos de CONAPO indican que la proporción de adultos mayores se acerca cada vez más a la de niños y adolescentes en el país1.
Esta transición demográfica presiona a los sistemas de salud, a las familias y a las políticas de cuidado, porque implica más personas que requerirán atención a enfermedades crónicas, rehabilitación y apoyo para la vida diaria en las próximas décadas.

La prevención como eje central
Frente a este panorama, especialistas insisten en que el envejecimiento saludable no depende de esperar a que aparezca una enfermedad, sino de actuar antes. La evidencia citada señala que más de un tercio de la población de la tercera edad experimenta niveles altos de dolor1, una cifra que subraya la magnitud del reto para el sistema de salud.
A esto se suma un dato global de la Organización Mundial de la Salud: alrededor de 1,800 millones de personas en el mundo no realizan suficiente actividad física para obtener los beneficios asociados con el ejercicio1, un factor de riesgo modificable que incide directamente en la salud de las personas mayores.
- Fuerza muscular
- Equilibrio y capacidad funcional
- Salud cardiovascular
- Salud metabólica
- Independencia para realizar actividades cotidianas
Brechas de acceso ya documentadas
El reto de la prevención se suma a un problema de acceso que investigaciones académicas ya habían identificado. Un estudio publicado en la Gaceta Médica de México, basado en la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de 2018, 2021 y 2022, encontró que en esos tres años solo entre 40.85% y 43.79% de las personas mayores tuvieron acceso al sistema público de salud2.
El mismo trabajo concluye que existen niveles bajos de acceso al sistema público de salud en las personas mayores mexicanas, y que tras la eliminación del Seguro Popular las variables sociodemográficas —como vivir en zona urbana, estar casado o ser alfabeta— ganaron peso para explicar quién logra atenderse y quién no2.
Un nuevo servicio universal de salud
En este contexto, el gobierno federal anunció un cambio que busca ampliar la cobertura: a partir de enero de 2027, millones de adultos mayores y personas con discapacidad podrán recibir atención médica en unidades del IMSS, ISSSTE o IMSS-Bienestar, sin importar en cuál institución tienen su derechohabiencia3.
La secretaria de Bienestar, Leticia Ramírez Amaya, explicó durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo que esta estrategia busca ampliar el acceso a los servicios de salud para adultos mayores y personas con discapacidad3. Hasta ahora, cerca de 4 millones de personas ya están registradas en la credencialización de este Servicio Universal de Salud.
esta estrategia busca ampliar el acceso a los servicios de salud para adultos mayores y personas con discapacidad
Leticia Ramírez Amaya, secretaria de Bienestar
Lo que hay que saber
- Arranque del nuevo esquema
La red de atención cruzada entre IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar comenzará a prepararse desde septiembre de 2026 y entrará en operación en enero de 2027.
- Registro previo
Quienes ya cuentan con su credencial de la credencialización deben conservarla y estar atentos a los consultorios disponibles en su localidad.
- Herramienta de consulta
El gobierno habilitó un mapa para que las personas verifiquen dónde estarán los nuevos consultorios del Servicio Universal de Salud.

Otros apoyos y espacios disponibles
Además del componente médico, el IMSS mantiene programas orientados al envejecimiento activo, como el Centro de Atención Social a la Salud de las y los Adultos Mayores (CASSAAM), y opciones de capacitación como CLIMSS y EDUTK con cursos de panadería, repostería, carpintería, telemarketing, estilismo y corte y confección4.
También existen las Casas de Día y otros centros de convivencia para adultos mayores, pensados para combatir el aislamiento y mantener la vida social de este grupo, así como atención psicológica para derechohabientes4.














Comentarios