Una columna de opinión publicada en La Silla Rota, firmada por Pedro Zenteno, plantea que la medicina homeopática debería tener un lugar reconocido en la transformación del sistema de salud mexicano, argumentando que existe evidencia científica que respalda su eficacia frente a enfermedades respiratorias alérgicas, rinitis y algunos cuadros reumatológicos.1 Sin embargo, el consenso de las principales agencias reguladoras de medicamentos en el mundo, incluida la española, sostiene justamente lo opuesto: que no hay evidencia científica sólida que respalde la eficacia de la homeopatía en ninguna enfermedad.2 Para pacientes y cuidadores en México, entender esta brecha entre lo que se publica como opinión y lo que dice la evidencia regulada es clave antes de tomar decisiones de tratamiento.
Qué dice la columna
En su texto, Zenteno sostiene que "numerosos Ensayos Controlados Aleatorios (ECA) y metaanálisis han demostrado que los medicamentos homeopáticos presentan efectos superiores al placebo" en padecimientos de alto impacto social.1
El autor argumenta además que la medicina homeopática "tiene un lugar legítimo en la salud pública de México" y que negarla equivaldría a cerrar la puerta a una terapéutica que, según su planteamiento, podría "coadyuvar significativamente a desahogar la carga de las instituciones de salud".1 La columna cita trabajos como los del investigador Klaus Linde y modelos experimentales en biología vegetal y veterinaria como parte de su argumento.
La medicina homeopática tiene un lugar legítimo en la salud pública de México; negar su existencia o su base científica es cerrar la puerta a una terapéutica que puede coadyuvar significativamente a desahogar la carga de las instituciones de salud.
Pedro Zenteno, columnista de La Silla Rota

Lo que concluyen las agencias reguladoras
La postura expresada en la columna contrasta con las conclusiones de organismos reguladores de medicamentos. La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), dependiente del Ministerio de Sanidad de España, revisó 64 revisiones sistemáticas publicadas desde 2009 y concluyó que la mayoría de los estudios que sugieren algún beneficio de la homeopatía presentan baja calidad metodológica, con muestras pequeñas, seguimientos cortos o sesgos de aleatorización.2
El propio informe señala un hallazgo central: "a medida que aumenta la calidad y el rigor de los ensayos clínicos, el supuesto efecto de la homeopatía disminuye hasta desaparecer".2 El Ministerio de Sanidad español advierte que sustituir tratamientos con evidencia por productos homeopáticos en dolencias graves o crónicas puede poner en riesgo la salud de quien los usa.
Lo que hay que saber
- Dilución extrema
Según la AEMPS, una concentración habitual de 6 CH en productos homeopáticos equivale a diluir un sobre de azúcar en todo el mar Mediterráneo.[^2]
- Ausencia de molécula activa
En diluciones como 12 CH es matemáticamente imposible que quede una sola molécula de la sustancia original, según el informe regulatorio.[^2]
- Riesgo principal
El riesgo señalado por las autoridades sanitarias no es el producto en sí, sino retrasar o abandonar tratamientos con eficacia comprobada.[^2]
Un debate con historia institucional en México
La homeopatía tiene una presencia institucional larga en México. La Escuela Nacional de Medicina y Homeopatía (ENMH), fundada en 1895 y hoy parte del Instituto Politécnico Nacional, forma médicos cirujanos homeópatas y mantiene una unidad médica con consulta externa de homeopatía abierta al público.3 El presidente Benito Juárez expidió en 1862 el primer acuerdo para el ejercicio oficial de esta práctica en el país.4
Esa continuidad institucional, sin embargo, no equivale a validación científica de eficacia clínica. Otras agencias han llegado a conclusiones similares a las de España: el Reino Unido, tras revisar la evidencia disponible, decidió "detener la financiación de la homeopatía a través del sistema nacional de salud" y suspender el respaldo público a sus hospitales homeopáticos.5

Qué significa esto para pacientes en México
Para quien vive en México y considera usar productos homeopáticos, el punto de partida razonable es distinguir entre la existencia legal e institucional de la homeopatía —que es real y tiene más de un siglo de historia en el país— y la evidencia clínica de que funcione mejor que un placebo, que las revisiones sistemáticas de mayor rigor metodológico no han logrado confirmar.2
Ninguna fuente citada aquí recomienda sustituir tratamientos médicos convencionales por homeopatía en enfermedades crónicas o graves. Ante cualquier duda sobre un diagnóstico o tratamiento, la recomendación de las instituciones de salud sigue siendo consultar a personal médico calificado antes de interrumpir o cambiar una terapia.













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