Mientras el Gobierno de México consolida el Sistema de Salud Nacional —la plataforma que busca que cualquier persona pueda atenderse en el IMSS, el ISSSTE o IMSS-Bienestar sin importar su afiliación—, reportes recientes de pacientes y proveedores muestran que el acceso real a medicamentos e insumos sigue siendo desigual, especialmente en las unidades de IMSS-Bienestar.
Qué cambia con el registro unificado
El Gobierno de México confirmó que a partir de enero de 2026 comenzó el registro en el Sistema de Salud Nacional, un esquema que permitirá que, a partir de 2027, cualquier persona pueda atenderse en cualquiera de las instituciones públicas de salud del país —IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar— sin importar a cuál esté afiliada actualmente1.
La presidenta Claudia Sheinbaum señaló en su conferencia matutina que la medida busca mejorar la coordinación y el acceso a tratamientos, reduciendo la dependencia de la afiliación específica1. El proceso arrancó con la credencialización de derechohabientes en 2026 y avanzará hacia una coordinación plena de los servicios en 20273.
En abril, el registro para la Credencial Universal de Salud comenzó formalmente como parte de esta estrategia, con cerca de 3,000 módulos habilitados en todo el país para que la población realice su inscripción de manera presencial, de acuerdo con la Secretaría del Bienestar2. El 17 de abril de 2026 se publicó además un decreto en el Diario Oficial de la Federación que formalizó un mecanismo obligatorio de coordinación entre las instituciones públicas de salud, apoyado en expediente clínico electrónico y compensación financiera entre entidades4.
Lo que hay que saber
- Qué es
Una credencial única que unificará el registro y la atención en IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar.
- Cuándo inició
El registro comenzó en enero de 2026, con distribución de la credencial priorizando a jubilados y pensionados.
- Cuándo aplicará completo
La atención cruzada entre instituciones, sin importar la afiliación, se prevé a partir de 2027.
- Sustento legal
Un decreto publicado el 17 de abril de 2026 en el Diario Oficial de la Federación formalizó la coordinación obligatoria entre instituciones.

El desabasto que persiste en paralelo
Mientras se construye esta arquitectura institucional, el problema del abasto de medicamentos sigue golpeando a pacientes concretos. En enero de 2026, el caso de Mari, una mujer de 43 años trasplantada de riñón hace seis años, ilustró el riesgo: debe tomar tacrolimus a diario para evitar el rechazo del órgano, pero el Hospital Juárez del IMSS en Yucatán le informó que el medicamento no estaba disponible5.
Datos oficiales revisados por La Silla Rota muestran que en septiembre de 2025 el IMSS registró el mayor incumplimiento de entregas, con 56 millones 784 mil piezas faltantes, incluyendo insumos básicos como abatelenguas, ácido acetilsalicílico y paracetamol6. Entre los medicamentos que faltaron en los cuatro subsistemas —IMSS, ISSSTE, IMSS-Bienestar y CCINSHAE— estuvieron la ciclofosfamida y el metotrexato, necesarios para tratar diversos tipos de cáncer, según explicó Alex Barbosa, director de la asociación Nariz Roja.
El subsecretario de Integración Sectorial y Coordinación de Servicios de Atención Médica de la Secretaría de Salud, Eduardo Clark, reconoció que el problema se concentra principalmente en IMSS-Bienestar, debido a un proceso de transición del modelo de atención, ajustes en la distribución de insumos y cambios en los esquemas de prescripción médica7. Según sus propias cifras, medido por receta surtida, el desabasto alcanza un 20% en los centros de salud del país.
La falta de medicamentos no es una percepción: es una realidad que afecta tratamientos crónicos, agudos y especializados.
Eduardo Clark, subsecretario de Integración y Desarrollo del Sector Salud
Un catálogo de medicamentos que se reduce
A la par de los reportes de incumplimiento, el propio catálogo de medicamentos disponibles se ha reducido. El 30 de marzo de 2026, el gobierno modificó el listado de medicamentos de IMSS-Bienestar al pasar de 2 mil 753 a mil 929 claves, y con el nuevo modelo para hospitales de segundo nivel la cantidad se reducirá nuevamente hasta 871 claves autorizadas8.
De acuerdo con las críticas a este esquema, la reducción limita las alternativas terapéuticas disponibles para pacientes sin seguridad social, uno de los grupos que el propio Sistema de Salud Nacional busca proteger con el acceso universal8.
Eduardo Clark defendió que la institución atraviesa un proceso de consolidación: "El IMSS-Bienestar es una institución nueva, en construcción, presente en 24 entidades federativas que tiene 8,000 clínicas y 600 hospitales"7, y afirmó que las entregas mensuales han aumentado a alrededor de 35 millones de piezas o cajas de medicamentos, frente a un rango de 15 a 19 millones hace un año.

Qué significa esto para pacientes y cuidadores
Para quienes viven con enfermedades crónicas, trasplantes o tratamientos oncológicos, la brecha entre la promesa de un sistema unificado y la disponibilidad diaria de medicamentos en la ventanilla de farmacia es la que define su experiencia real del sistema de salud. Especialistas y colectivos ciudadanos han llamado a fortalecer la transparencia en los procesos de compra, integrar a los profesionales de la salud en la toma de decisiones y establecer canales eficientes de monitoreo ciudadano9, además de exigir un registro en tiempo real de medicamentos disponibles por unidad médica para evitar recorridos infructuosos de los pacientes.
Mientras el Sistema de Salud Nacional avanza en su fase de registro y credencialización —con la promesa de acceso sin importar la afiliación institucional a partir de 2027—, la recomendación para pacientes con tratamientos crónicos o de alta especialidad sigue siendo la misma: verificar la disponibilidad de sus medicamentos directamente en su unidad médica, conservar sus recetas y, ante un desabasto, acudir a las instancias de queja médica correspondientes de cada institución.













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