La diabetes tipo 2 continúa siendo uno de los mayores desafíos de salud pública en México: según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) Continua 2021-2024, la prevalencia nacional de esta enfermedad es de 17.0% entre la población adulta, con una parte considerable de los casos sin diagnosticar, y apenas una tercera parte de quienes ya fueron diagnosticados logra un control adecuado de la glucosa1. El panorama, documentado por instituciones como el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) y publicado en la revista Salud Pública de México, confirma que el reto no es solo prevenir nuevos casos, sino conseguir que quienes ya viven con la enfermedad reciban atención efectiva.
Qué muestran los datos más recientes
El estudio de la Ensanut Continua 2021-2024, elaborado por investigadores como Teresa Shamah-Levy y Simón Barquera del INSP, encontró que la prevalencia nacional de diabetes tipo 2 (DT2) fue de 17.0%, de la cual 11.6% corresponde a personas con diagnóstico previo y 5.4% a casos no diagnosticados1. Esto significa que una proporción relevante de personas vive con la enfermedad sin saberlo, lo que retrasa el tratamiento y aumenta el riesgo de complicaciones.
El análisis también identificó diferencias importantes entre regiones del país: Durango y Campeche registraron la mayor prevalencia diagnosticada, cercana al 16%, mientras que las regiones Centro y Pacífico-Norte presentaron las prevalencias totales más altas, de 21.1% y 20.7% respectivamente1.

El reto del control, no solo del diagnóstico
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio tiene que ver con qué pasa después del diagnóstico. Entre las personas ya diagnosticadas, 73.0% recibió atención médica, 90.9% estaba en tratamiento farmacológico, pero solo 33.0% logró un control glucémico adecuado —definido como niveles de hemoglobina glucosilada (HbA1c) menores a 7%—2. Las proporciones de control fueron todavía menores en regiones como Pacífico-Centro, la Ciudad de México y la Península, donde no llegó al 30%.
Esta brecha entre tratamiento y control efectivo ya se había observado en la Ensanut 2022, donde investigadores del INSP —entre ellos Ana Basto-Abreu— reportaron que solo tres de cada diez pacientes lograban un control adecuado de la enfermedad3, un dato que evidencia que tener acceso a medicamentos no basta si no se acompaña de seguimiento clínico, cambios en hábitos y monitoreo constante de la glucosa.
Lo que hay que saber
- Prevalencia nacional
17.0% de los adultos mexicanos vive con diabetes tipo 2, según la Ensanut Continua 2021-2024[^1].
- Casos sin diagnosticar
5.4% de la población adulta tiene diabetes no diagnosticada, es decir, no sabe que la padece[^1].
- Control glucémico
Solo 33.0% de las personas diagnosticadas logra mantener su HbA1c por debajo de 7%[^2].
- Regiones más afectadas
Centro y Pacífico-Norte presentan las mayores prevalencias totales del país, de 21.1% y 20.7%[^1].
Un problema que crece desde hace dos décadas
El aumento no es reciente. De acuerdo con encuestas nacionales citadas por especialistas, el número de personas con diabetes en México pasó de 5.3 millones en el año 2000 a 14.6 millones en 20224, un crecimiento que coloca a la enfermedad entre las principales causas de discapacidad y mortalidad en el país según ha documentado el INSP5. La diabetes tipo 2 representa más del 95% de los casos y es resultado de la combinación de factores genéticos y ambientales, entre ellos la alimentación y el sedentarismo.
Especialistas de la Alianza por la Salud Alimentaria y académicos de la UNAM, como la Dra. Guadalupe Soto, han señalado que el consumo de bebidas azucaradas es uno de los factores de riesgo más relevantes: "la evidencia científica es clara sobre la relación entre las bebidas azucaradas, diabetes tipo 2, obesidad y enfermedades cardiovasculares", indicó la académica6.
La evidencia científica es clara sobre la relación entre las bebidas azucaradas, diabetes tipo 2, obesidad y enfermedades cardiovasculares.
Dra. Guadalupe Soto, académica de la UNAM

Qué significa esto para pacientes y sistema de salud
Para las personas que viven con diabetes o cuidan a alguien que la tiene, estos datos subrayan dos mensajes prácticos. El primero es la importancia del tamizaje: dado que más de la mitad de los casos totales podrían no estar diagnosticados en algunas regiones, acudir a una revisión de glucosa en unidades de salud del IMSS, ISSSTE o centros de salud estatales sigue siendo la vía recomendada para detectar la enfermedad a tiempo2. El segundo es que el tratamiento farmacológico, aunque necesario, no garantiza por sí solo el control: el seguimiento médico regular, la medición periódica de HbA1c y el ajuste de hábitos alimentarios son parte del manejo clínico que orientan las guías vigentes.
Los investigadores del INSP han sido explícitos sobre la magnitud del reto: "la diabetes en México es muy prevalente e implica un reto importante para el sistema de salud", concluyeron en su análisis publicado en Salud Pública de México3.












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