El comercio de medicamentos falsificados o sin registro sanitario avanza en México a través de redes sociales, aplicaciones y sitios de comercio electrónico, un fenómeno que autoridades e industria farmacéutica atribuyen a una combinación de desabasto en el sistema público de salud y a la facilidad para anunciar productos ilegales en internet. La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) ha emitido alertas sucesivas sobre esta práctica, mientras la Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica (Canifarma) advierte que el problema ya representa una porción significativa del mercado farmacéutico nacional.
Qué encontró Cofepris
En una de sus alertas más recientes, Cofepris detectó la venta ilegal de 12 medicamentos —entre ellos pegaspargasa, sofosbuvir/velpatasvir, rituximab, nivolumab y dupilumab— a través de sitios web, aplicaciones móviles y plataformas de comercio electrónico.1 El organismo advirtió que estos productos se comercializan sin receta médica ni registro sanitario, y que algunos incluso presentan etiquetado en idiomas extranjeros que dificulta rastrear su origen.
Cofepris calificó esta práctica como un "mercado negro digital", impulsado por la demanda de tratamientos especializados y precios bajos, y llamó a los consumidores a denunciar puntos de venta sospechosos y suspender de inmediato el consumo si ya adquirieron alguno de estos fármacos.1
Comprar medicamentos sin control sanitario puede poner en riesgo la vida
Cofepris

La magnitud del problema
La industria farmacéutica estima que hasta 6 de cada 10 fármacos vendidos en el país podrían ser falsificados2, una cifra que refleja la escala del mercado paralelo. Otro cálculo, del director general de UVAX de México, Ernesto Cervera, sitúa el valor del mercado negro de medicamentos en dos mil millones de dólares, equivalente a cerca del 12.5% de la industria farmacéutica nacional.3
El presidente de Canifarma, Guy Jean Savoir García, señaló en el décimo primer encuentro de la Alianza Latinoamericana Anticontrabando que el comercio ilícito de medicamentos responde a factores estructurales, entre ellos el desabasto que empuja a algunos pacientes a buscar alternativas fuera de los canales autorizados.3
Lo que hay que saber
- Vigilancia digital 2025
Cofepris revisó 115 sitios web, atendió 39 denuncias y suspendió 2,390 publicaciones ilícitas con apoyo de Facebook, Instagram, TikTok, Mercado Libre y Amazon.[^4]
- Robos y falsificaciones
Entre 2024 y 2025 Cofepris presentó 44 denuncias penales por venta de piezas falsificadas en farmacias privadas, y emitió 22 alertas por robo de medicamentos en los últimos seis años.[^5]
- Desabasto reportado
Una estimación reciente ubica el desabasto de medicamentos en el sistema público en alrededor de 30%, lo que habría impulsado la falsificación.[^6]
Del desvío institucional a las farmacias
El problema no se limita a las plataformas digitales. Cofepris ha alertado sobre piezas de la inmunoglobulina humana Higlobin —distribuida exclusivamente al IMSS— y de la vacuna Gardasil contra el virus del papiloma humano, entregada solo al sector salud público, que terminaron comercializándose fuera de los canales institucionales.5 En 2024, la comisión también alertó por la venta en el sector público del medicamento para diabetes Trayenta con "certificados analíticos falsificados".
La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó en su conferencia matutina que el gobierno federal ha logrado contener en buena medida el desvío de medicamentos adquiridos con recursos públicos hacia farmacias y canales ajenos al sistema de salud.7 Sheinbaum señaló que Cofepris mantiene un papel central en la supervisión de la distribución y comercialización de medicamentos, tanto para detectar puntos de venta irregulares como para evitar que productos destinados al sector público salgan de la red institucional.
Qué medicamentos se falsifican más
Los fármacos apócrifos suelen relacionarse con enfermedades graves como cáncer, VIH, diabetes tipo 2, así como productos para perder peso o tratar la disfunción eréctil, además de insumos como lentes de contacto, preservativos, jeringas y sillas de ruedas.6 Cifras de la industria farmacéutica citadas en medios especializados apuntan a que al menos uno de cada 10 medicamentos consumidos en México sería falso, con origen frecuente en India, Turquía y China, además de producción nacional.
Para bandas criminales, explicó la especialista Castañeda, los medicamentos de patente representan un negocio atractivo, sobre todo aquellos con desabasto en hospitales o destinados a enfermedades de alto costo como los tratamientos oncológicos.5
Los medicamentos no están exentos, son como cualquier otra mercancía, sobre todo los medicamentos que tienen un mercado negro con mucho potencial
Castañeda, especialista citada por Expansión Política

Qué está haciendo la autoridad
A partir de noviembre de 2025 arrancó el Programa para la Detección, Atención y Seguimiento de Medicamentos Falsificados, que incluye campañas nacionales de sensibilización, operativos con órdenes de cateo junto a la Fiscalía General de la República y la Guardia Nacional, monitoreo permanente de publicidad digital y reportes mensuales estatales sobre vigilancia.4 La coordinación con la Guardia Nacional también busca retirar publicidad ilegal y ejecutar acciones operativas contra estos puntos de venta.
Cofepris reiteró su compromiso de vigilar de forma permanente los canales digitales y aseguró que continuará colaborando con las plataformas de venta en línea para eliminar anuncios irregulares.1 Entre las señales de alerta que recomienda identificar la propia comisión están precios muy por debajo del mercado, ausencia de solicitud de receta médica y textos de producto en idiomas distintos al español.8
- Precio muy inferior al del mercado habitual
- No se exige receta médica cuando es necesaria
- Etiquetado o texto del producto en otro idioma, sin información en español
- La plataforma no es una farmacia autorizada ni legalmente registrada
Qué puede hacer un paciente o cuidador
Ante la sospecha de un medicamento irregular, la recomendación de Cofepris es no adquirirlo, no suministrarlo ni consumirlo, y reportarlo a través del portal oficial del organismo.6 Quienes ya hayan comprado alguno de los productos señalados en alertas sanitarias deben suspender su uso de inmediato y buscar orientación con personal de salud, ya que se desconocen las condiciones reales de fabricación, transporte y almacenamiento de estos fármacos.1
La evidencia disponible hasta ahora proviene de alertas sanitarias, denuncias penales y estimaciones de cámaras industriales, por lo que las cifras sobre el tamaño exacto del mercado ilegal varían según la fuente; lo que coincide entre autoridades e industria es que el desabasto en instituciones públicas y la facilidad de venta en plataformas digitales son dos factores que se retroalimentan.














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